“Perderse para existir”. Llevo la tarde pensando eso. El sentir vértigo. Como cuando sientes un choque recorriendo tus nervios. Vértigo. Como asomarse al vacío, hay algo de eso que te atrae. El vacío te atrae pero te repele, en algún sentido. No sé, pienso eso y siento una emoción rara. Casi gusto. Creo que es gusto. Gozo.
Hace un rato pensaba esto, que es algo que tengo en mente desde hace meses y que me vuelve de vez en cuando: es como si el mundo estuviera compuesto por personas que pertenecen a cierto grupo, cierta tribu que sólo se determina por cómo son las personas y cómo deciden vivir. Un poco la idea, creo, de Agustín de Hipona en Ciudad de Dios: que se forme una ciudad en un sentido quizá metafísico, dependiendo de las elecciones vitales (o bueno, de la elección de Dios si uno es de esos… hmmm… los que dicen que los salvos son por elección divina… hmmm.. San Agustín decía eso? No sé nada de Ciudad de Dios más que lo que dicen en las monografías de la papelería de por mi casa…. en fin). Tú caminas por la calle, compras en el super y te tomas un café sin saber que a tu lado hay otro miembro de tu ciudad. Decides una parte pero, claro, también por otra también es algo que viene en tu naturaleza (quizá en tu naturaleza meramente psicológica). Todo lo que digo es por esto: a veces me siento como si me hubiera encontrado a media calle con algún existencialista o banda así. Uno compra su boleto con puras angustias. (Volver a sentirlo, mientras tú vas a leer a otro lado. Me repito algo: que hay cosas con las que uno tiene que vivir. Uno no puede amar la libertad –la propia, la de otra persona, la de las personas– y esperar que la vida sea fácil con ello. Lo más fácil: someterse. Nunca volver a levantar la voz, la mano. La libertad es lo más difícil, pero lo más digno. Más allá de eso: la Nada. (Sí, de nuevo)).

2 Responses

  1. ¿Por qué la nada?… bueno, dependiendo lo entendido por esa palabra, en algunos de esos entendidos, decir “más allá de eso…” es, en alguna forma, un error performativo. Pero yo no sé de la nada. Creo que sé del vacío, y tampoco puedo decir que más allá de la libertad esté el vacío, creo que está justo en el centro, bueno no, más bien la libertad está dentro del vacío. se necesita de menos cierta cantidad de vacío para que la libertad sea posible.
    Y creo que es así, que uno no puede amar la libertad y esperar que sea fácil. Que uno no puede, de hecho, amar (en el estricto sentido que quiero entender de la palabra) cualquier cosa y esperar que sea fácil, incluso si alguien intentara amar con todas sus fuerzas el sometimiento absoluto.

  2. Otra vez Erich Fromm. Sobre la atracción por el vacío escribió en El corazón del hombre y sobre la libertad , pues en El Miedo a la Libertad.
    Y ya que Venganza menciona el amor , definitivamente tanto el amor como la libertad no tienen sentido si no se ejercen , es decir puede ser que El Pensador de Rodin ame y sea libre , pero como ni se mueve de allí ni para ir a buscar sus calzones no pasa de una simple ocurrencia , así sucede con todos , podemos hablar de amor pero si no hacemos algo por dar amor , no amamos, podemos hablar de libertad pero si no la ejercemos no somos libres .

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