La idea es la siguiente: dos güeyes hacen lo siguiente: caminan como dos mil kilómetros de la Muralla China para encontrarse a la mitad y decirse adiós. Me gusta un chingo porque la metáfora es tremenda (comentario gafapasta del día). Hoy estaba pensando en algo así y por eso recorde a Abramovic y Ulay. Pensaba en que, dado que las personas suelen cambiar constantemente (algunas más, algunas menos; algunas en características muy superficiales, algunas en características más fundamentales…), atreverse a una relación es como atreverse a ser acompañante en un viaje en el que uno no puede ver fuera de la ventanilla. Como si fueran dos procesos viajando juntos. En algún momento, uno o ambos se vuelven a mirar a los ojos y se dan cuenta de que ese viaje tiene que acabar. Se acompañan mientras se transforman, y eso es lo emocionante.

Underworld, Two months off: “You bring light in… / to a dark place / walking in light / glowing walking in light / gold ring around you / the hues of you / the golden sunlight of you… / you bring light in… / cool wind following / following after you / rising for you / your skin beautiful / everything comes natural / fantastic fan / rocking rocking floating…”. Tremendo. ¿No?

(Pues sí, tremendo: cada movimiento de cada músculo, cada línea de luz entrando al ojo, cada choque eléctrico que viajaba en las cabezas…)

Otra vez: el sentimiento de ‘qué-bueno-que-estoy-aquí’.

“You bring light in. To a dark place”.

“You bring light in. Cool wind following, following after you”.

3 comentarios

  1. Esos cambios constantes deberían ser el incentivo para que esas dos personas permanezcan juntas , pues el objetivo de una relación es precisamente el conocerse , todo lo demás , la complicidad, la satisfacción, etc , son accesorios , conocerse es lo emocionante y si cuando crees que ya conoces a alguien resulta que ya ha cambiado entonces te tienes que quedar junto a esa nueva persona para conocerla. El problema es que ya nadie tiene la paciencia ni para conocerse a sí mismo.

  2. Suena interesante lo que escribes, Ernesto. Igual tienes razón, pero yo creo que si dos personas pueden permanecer después de un cambio radical entre ellas, tienen algo muy cabrón. Lo que yo he estado pensando es que uno tiene que hacerse a la idea de que muy pocas cosas son para siempre.

    (jajajajaja es hora de decir obviedades cursis, gracias)

  3. [...] miembro de mi top ten de mujeres realmente sexies: Marina Abramovic. Ya la había mencionado hace relativamente-no-tan-mucho, pero éste sábado (para el “éste sábado” no tengo link, lo siento) vi varias piezas [...]

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