– Ser impuntual.
– Dejar los deberes para después (regularmente después de los placeres).
– La obsesión por los recuerdos.
– Que a veces sea tan prendido, en el sentido de ‘atrabancado‘.
– “Güey, no”
– Fumar como imbécil.
– El hecho de que no pueda encontrar una relación sobre el dominio de las personas que cumpla la siguiente propiedad (no estoy seguro de cómo se llama): que además sea antitransitiva, simétrica e irreflexiva.
– Exigir fiesta después de tomar socialmente con la banda, cuando todos ya se quieren ir a sus casas pero tu dices NEL! YO QUIERO AMANECER! y así.
– Pensar que tengo esa habilidad para poder categorizar a las personas (y que lo peor de todo es que me funciona, por que yo no sé cómo algo que no existe puede funcionar y etc etc).
– Creer que la salsa Valentina es onda gourmet.
– Creer que para toda persona, existe una sola persona en el mundo tal que… etc., etc..
– Que cuando estoy puesto siempre quiera poner el mismo disco de Infected, que ya está rayadísimo.
– Ser cursi, porque no es sexy (ayer vi Amarte duele y por ratos pensaba que no está tan mal: QUÉ PEDO CONMIGOOOOO)
– Que prefiera la teoría de conjuntos a la lógica de segundo o tercer orden.
– Que luego sí tenga esos pinches debrayes místicos malpedo.
– Que me haya convertido en casi todo lo que, antes de entrar a la facultad, pensé que no sería y que no quería ser. (Pero bueno, cuando lo pienso, no me parece malo. De hecho me gusta).
– Mi pinche necedad de dormirme tardísimo cuando tengo que pararme temprano al otro día.
– Mi pinche necedad de no dormir lo que debería después de que el día anterior me dormí tardísimo y ese mismo día me paré temprano, y quererlo solucionar con cafeína, nicotina, y acción (‘acción’, qué pedo).
– Que, ahora que lo pienso, sí me haya echado alguno que otro faje ñero (es decir, perdiendo el estilo) en mi vida.
– Esa onda de que haya ocasiones en que no me moleste perder el estilo, la seriedad y la clase. (…Pensándolo bien, creo que está bien. Así que no cuenta como defecto).
– Que sea un tipo con 21 años que se angustie porque le quedan pocos años para terminar un Ph.D. y poder ganarse la vida, y sólo 9 años de vida juvenil y retozona.
– Que, aaaaah, no me caigan bien algunos sectores de mi familia política. Unos enormes sectores. Esto no es defecto mío, sino de ellos –obviamente.
– Bueno, ya.
Tengo un profesor que se siente la divina papaya porque encuentra aplicaciones sociales a los espacios vectoriales. Cada vez que se siente picarísimo con sus analogías, creo que muero un poco por dentro. Qué cagada, no tengo tanta práctica en distinguir la tenue línea en esos casos.
Si te fijas bien en las manías de los gourmets podrías concluir q
chale , que pedo con esta cheta, bueno , decía que bien podrías concluir que la salsa Valentina sí es onda gourmet
en realidad… iba a decir algo pero se me olvido
Yo padezco la misma manía de las trasnochadas estúpidas. La estoy padeciendo en este mismo momento (mañana tengo que ir a trabajar). Yo me desquito durmiendo en la tarde (lo cual está pésimo). No dormir bien casi equivale a estar en estado etílico (pero sin las partes buenas).
Coincido con lo de las trasnochadas (en que tengo la manía, y en que son terribles). Luego me pasa que las cosas que hago ni las recuerdo, o pienso que son sueños. También coincido con eso de la impuntualidad y los “debrayes místicos”. Chale. Al menos no estoy solo en este mundo.
nel si los cambiaras no serías tu…los puedes..”pulir” jaajaja
puras cualidades generacionales.. bueno dudo sobre el punto 7..by the way i need your helpppppp ahi luego te cuento
ozza lo de la familia es como pa mantener el orden cosmico
jajajaja, ¿a qué te refieres con “fajes ñeros”, eh? y tienes razón, ¡lo de la familia política nunca es culpa de uno!!!