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Pues según ora sí estoy viendo trabajos seriamente. Bueno, busco en internet y según ora sí iré a dos que tres entrevistas la semana que viene. Sólo encuentro de telemarketing. Nunca me ha gustado hablar por teléfono. Nunca he tenido “facilidad de palabra”, nunca me ha gustado tener que tratar de convencer a las personas, y no planeo tener “actitud de servicio” con un defeño disgustado al teléfono. Pero uno siempre necesita dinero, y el dinero de mi beca para este semestre ha dejado de estar en mis manos para circular por los macabros túneles de nuestro capitalismo, mis padres fruncen el ceño cuando les pido cien pesos, y yo NO planeo dejar de vivir la vida que los jóvenes tienen que vivir. Nosotros los jóvenes somos el futuro de mi país y no dejaré que los habitantes de otro planeta lo conquisten, en especial si tienen menos o más de dos ojos y una lengua y una nariz y dos manos y dos pies.
El punto es: la onda de buscar trabajo (bueno, de surfear en las bolsas de trabajo de inernet) me ha hecho ver que el mundo es una mierda y que yo no puedo arreglarlo solito, como solía creer hace unas horas. Pagar impuestos es una mierda, vender es una mierda, los jefes son una mierda, el seguro social mexicano es una mierda. Las oficinas son una mierda. Creo que preferiría hacerme niño de la calle y quemarme el cerebro con la mona (i.e. estopa con thinner), el problema es que a los 21 uno ya no puede ser niño (y si José José dice que ha renunciado a ella como renunciaría cualquier hombre a ser niño, algo de verdad debe haber ahí).
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Me caga eso del mundo empresarial por el código simbólico en el que se mueve. Me caga tener que hacer un currículum, me caga que existan en el mundo cosas tales como los manuales de mercadotecnia de McGraw Hill. Me caga tener que decir que me interesa “Forjar una experiencia laboral, logrando una aplicación de mis habilidades analíticas en congruencia con la filosofía empresarial”, porque son cosas así las que pedían en las solicitudes que ví para trabajos más mamones. Mamadas así. No me gusta pensar que algún día tendré que pagar impuestos, hacer contabilidad, escuchar las noticias financieras para saber qué tan jodido estaré. Le dije a un amigo mío: “quiero ser un pinche lacra de filosofia y letras con 21 años toda mi vida, cabrón”. No quiero pensar en que terminaré convirtiéndome en un cuarentón derechista al que lo único que le importa es la “productividad”, la “rentabilidad”, las “políticas gubernamentales de apoyo a la inversión”, y que votará por un líder empresarial para que sea presidente del país. Guac, el sistema economico-político-social-psicológico del capitalismo mexicano me da asco. Pero también tengo miedo de convertirme en El Bulto (el tipo ese que se levanta en los ‘90 después de haber dormido desde el ‘68). Yo no he vivido un ‘68, pero por lo menos todavía tengo algo de ponzoña crítica en ésta cabeza. Y hay que ver cómo me pongo a lloriquear sólo por un chingado trabajo de medio tiempo.
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Quizá es hora de hacer una comuna hippie o una okupa punk que abarque una delegación entera de la ciudad de México. ¿Apuntados?
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Ayer, mientras iba con un par de amigos en el metro, cruzando la ciudad borracho, me di cuenta que tiene tiempo que no bebo y/o me divierto en algún lugar decente (= un lugar que no sea la calle o un parquecito en CU). Me gusta la ñeréz, quiero decir, pero yaaaaaa. Así que tendré que madurar las próximas horas y soportar conseguir trabajo. Es malo que las cosas funcionen así, y que uno se dé cuenta que siempre hay que hacer ciertas concesiones al sistema humano para poder vivir. Y mi idea es la siguiente: ese sistema se basa en la idea de chingarte al prójimo, si es que eso te dará ventajas y bienes. Lo peor es que así estructurado todo. Comprenderlo y comenzar a actuar en consecuencia es a lo que suele llamársele “madurar”: en resumen, te das cuenta de que todo está jodido y es una mierda, y que si quieres sobrevivir necesitas ser una mierda también, así que comienzas a ser un mierda. Bajita la mano. Pero el proceso es como una gangrena. Cuando te das cuenta, tu alma está perdida y tú bebes cocacola.
1. trabaje en un telemarketing mis 2 ultimos semestres de la carrera vendiendo tarjetas de credito, en verdad era malo, muy malo, aun asi me valio madres y deje que todo transcurriera hasta que me despidieran. En realidad creo que si vendi 2, jajaja
2. creo que la clavadez con eso de la izquierda y la derecha no es lo mio, soy apatico, lo se, como con lo de la religion, me da hueva. Tambien con todo lo que se tramites, me cagan, aun asi… a veces hay que hacerlo, you know, papeles para la beca, para el credito de una casa decente (no las chingaderas de infonavit) lo cual ya involucra mas de 700 mil… aun asi, la pinche declaracion que se vaya a la verga y que lo haga la empresa.
3. y lo mas importante, dicen que la vida no es el trabajo, pero wey, si son al menos 8 horas de tu dia. Asi que en eso si me siento afortunado y hago lo que me gusta, es muuuuy chingon estar haciendo software y arreglos electronicos. Creo que eso es basico, no importa que no gane como diputado o cualquier animal similar.
4. Hay filosofos que ganen bien haciendo cosas chidas? Digo, que hagan parecer que 8 horas no son tediosas y te den ganas de hacerte unas 2 extras mas?
No manches yo nunca pude conseguir un trabajo, me apunto a lo de la comuna.
a mi me dijeron que buscaba trabajo para que no me contrataran….
eso de las hipotecas esta del culo por aca
number 2 pa la ocupa!!
Hay que ver
así es. me apuntaría con mucho gusto (sería un esfuerzo chido el que tendría que hacer para dejar a un lado, por ejemplo, mis ansias consumistas y mi adicción al internet). prefiero aprender a arreglármelas en una comuna a vivir traduciendo películas para cinemex (con todo lo que ello implica). chas, no sé si festejar mi cumpleaños en un parque, caray… pero no cumplo 21, así que… guac.