Julio 3, 2008 - No Responses

Pero está bien, yo tiendo a alargar demasiado las despedidas. Me gusta despedirme, eso sí. Me gusta hacer oficial, al menos para mí, que algo está acabando. Me gusta que acaben las cosas, me gusta saber que no estaré ahí para siempre. Ahora no lo sé. Hay un proceso que sigue existiendo y que sigue funcionando y que yo no sé si ha terminado o no terminará o cuándo. No lo sé. A veces hablo y sólo digo pendejadas porque no quiero decir algo, otra cosa, algo más significativo. A veces hablo para distraer mi atención, para bloquearla. Lo sé. No fui el único –y quizá tampoco el que más lo hizo– que callaba para evadir lo difícil que es hablar de cosas importantes. Lo volví a saber hoy, hace unos minutos, y lo comprendo, aunque ahora creo que yo soy cada vez menos así. Ahora escribo para decir que me hubiera gustado que se quedara, aunque sé también que es necesario que se vaya. Escribo para decir que me hubieran gustado muchas cosas, que sé que hay muchas cosas que hacer antes si es que algún día hay que pensar en volver a tener una oportunidad. Que me hubiera gustado verte hoy, pero sé que me hubiera hecho daño. Que me hubiera gustado despedirme, pero que no sé si quiero despedirme. Está bien: yo tiendo a alargar demasiado las despedidas. Tú eras la que siempre decía sólo Bye y comenzabas a caminar. Esa es otra de las cosas que empezaré a aprender hoy: que despedirse y largarse, como cortándolo todo de tajo, no siempre significa matarlo de raíz.

Un par de mis netas poco antes del amanecer.

Junio 29, 2008 - 2 Responses

Sí, creo en la izquierda, creo en la liberación de las consciencias, creo en el poder salvífico del amor, creo en que la explotación del hombre por el hombre debe acabar algún día, creo que el mundo es una mierda y que yo solo no lo voy a cambiar pero desearía hacerlo, creo que en la tele pasan mierda y que la frivolidad debería ser considerada pecado (aunque sea uno de ésos en que solemos caer tan seguido, tan deliciosamente), creo en el poder transformador y despertador del arte (lo que sea que sea el arte), creo en el poder radical y puro de la sinceridad intelectual (que va del matemático puro al crítico de literatura), creo en la verdad y la belleza y la bondad, en la justicia, en que el hombre puede ser bueno, en que la educación nos puede librar de muchos problemas, en que todos tienen problemas y la mejor manera de superarlos es enfrentarlos, creo en un único Dios para el que todavía no tengo nombre, creo que existo y que tú también y que eso que ves también, creo que sabemos muchas cosas y creemos sin saber otras, creo que hay que creer pero también vivir y también disfrutar el ser refutado y disfrutar el conocer algo de cuya inexistencia estábamos seguros, creo en que hay cosas que necesariamente no existen y cosas que necesariamente existen (y todo ello fuera de nuestra cabeza), creo que hay problemas que nadie nunca resolverá y cosas que nadie nunca comprenderá, creo que vivo y que quiero seguir viviendo pero que no me molesta saber que algún día moriré y quizá en poco tiempo sea olvidado (y si no, cuando se acabe el mundo), creo que a veces quiero la vida eterna y a veces el descanso eterno, creo que hay gente que quiero ver en la eternidad y gente que preferiría olvidar eternamente, creo que hay gente que vale la pena y gente que merece o merecería nunca haber nacido, creo que las personas a veces son culpables y a veces sólo son efectos de otras cosas u otras personas, creo que los amaneceres son hermosos pero las madrugadas son inolvidables, creo que el atardecer tiene mucho que ofrecer y el mediodía es caluroso, creo que hay pocas cosas como abrazar y besar y despertar junto a alguien que quieres (en casi todas las maneras), creo que lo mejor del ser humano está en las ganas de dar lo mejor de sí sin otro interés que la/el otr@ persona por sí misma, creo que las palabras son un regalo sagrado (lo que sea que signifique ’sagrado’), creo que el universo no es ni bueno ni malo sino que nosotros introducimos todo lo que puede tener valor en él, creo que el universo es hermoso y merece nuestro respeto porque estaba ahí antes de nosotros y estará ahí después de nosotros, creo que me gusta lo bello y muchas cosas feas y muchas cosas oscuras e incomprensibles pero también muchas cosas luminosas y claras, creo que me gusta sentir que puedo (aunque a veces no quiera), creo que me gusta estar solo y a veces estar acompañado, creo que me gusta el silencio y el ruido y mi voz perdida enmedio de otras miles, creo que la vida es bella y a veces dura y a veces horrible y angustiante y difícil pero la tenemos y es lo que más importa, creo que hay mucho por creer y mucho por dejar de creer, creo que hay mucho por vivir y mucho por dejar de hacer, creo que me encanta estar escribiendo esto y saber que alguien, alguien estará pensando que cree muchas cosas parecidas y que, a pesar de todo lo que había pensado desde hace mucho tiempo, la soledad que había sentido hasta ahora no es necesaria, porque siempre hay alguien con quien estar de acuerdo y alguien con quien disentir pero sabiendo que puede discutirse.

Junio 29, 2008 - One Response

Es sorprendente a cuántos dolores se acostumbra el cuerpo. Otros estados de conciencia te hacen percibirlos. Es dolor tan pequeño y común que ya no lo sientes conscientemente. Una mala postura y hay muchos puntitos que comienzan a doler. Hasta que encuentras tu posición. No sé cuánta energía se pueda gastar en eso.

“Today is the greatest day I’ve ever known. Can’t wait for tomorrow, I might not have that long. I’ll tear my heart out before I get out”. Güey, los Smashing saben tanto… Vivir para hoy. Dejar de esperar el día que sigue para recordar el pasado. Vivir para hoy. Quizá no amanezca. Dejar de rasgarte el corazón antes de salir.

Desde chiquito he soñado con vivir solo. Pts, es hermoso. Llegas a tu casa y no hay ruido, ni estrés, ni tienes que ponerte los audífonos porque a tu padre se le ocurre ver noticieros derechistas en la sala mientras tu q0uieres sentarte a filosofar sobre el sentido de la vida frente a la compu, en la sala. Me gusta poder moverme a libertad en la casa. Me gusta poder fumar en la sala, algo impensable con la familia aquí. Por cierto: no están aquí, se fueron de vacaciones sin mí y me siento muy bien. Me recuerdo fantaseando con un departamento: sólo necesito una sala-estudio, una habitación, un baño y una cocina. Me sentaría a drogarme en la sala y pondría Astral Projection en el estéreo. Luego comería. Al día siguiente sería feliz escribiendo, leyendo, trabajando. Es raro estar solo porque así ni siquiera me dan ganas de pasar todo el día en la facultad, o de usar todo el fin de semana para emborracharme. OK, ayer me estaba entonando en el restaurante (y hasta pasé por uno de esos cocteles embotellados del oxxo), pero nada más. Disfruto esta soledad. Así hasta me dan ganas de ver a la gente. A mi familia, a los amigos. Me gusta disfrutar de ciertas cosas solo. Y me gusta saber que para las que se disfrutan en compañía siempre puedo establecer contacto. Ayer después de comer, mi primo quería venir a usar mi internet, porque no tiene en su casa. Estuve a punto de decirle que mejor pasara otro día, porque como que tenía ganas de estar así, chido. Por suerte tenía algo que hacer y ya no vino. Fue bueno poder sentarme a ver una película sin pedos. OK, llevo tres días solo en casa, pero han sido buenos días.

UPDATE sábado:
Emborracharse solo no esta tan mal, si uno tiene ganas de hacerlo. Me he emborrachado para poder convivir, para sentir más, para poder vivir la fiesta. Pero ahora lo hago porque disfruto de mí, porque la vida es corta y hay que vivir en ella, en el presente (Yes, I’m endorsing presentism about time. In the end, moral principles can be sufficient to open our ways to our thinking). Sí, disfruto de mi soledad. Disfruto de lo que soy, de lo que he llegado a ser, de lo que he hecho y conseguido para mí mismo, de las películas que bajé de Internet después de varias horas-nalga; disfruto de lo que tengo hoy y de lo que sé que llegaré a ser y he sido. Incluso tengo más ganas de estar con quien hacia tiempo no quería estar (hoy le hablé a mi abuelo y le dije “tengo ganas de verte”, sinceramente). Es una soledad que, en algún sentido, purifica. Es estar con uno mismo a gusto, a plenitud, viviendo ahora. Sé que las personas están ahí, y las quiero, y me gusta saber que existen y que puedo estar con ellas y hablar. Hablar. Me gusta hablar. Ya no tengo ganas de imponerme ese impedimento, ese bloqueo de años de no querer decirle a nadie cómo me siento, si tengo problemas o estoy feliz. Esa soledad me atormentaba. Pensar que era yo y que nadie podía saber lo que siento. He estado dándome cuenta de que ella no es necesaria, de que ella es prescindible porque me hace mal. Las personas tienen problemas, guardan algo de maldad, no saben qué hacer con su vida. Pero yo también. Y todo mundo la caga, sí. Pero es bueno saber que los errores están ahí y que uno puede aprender de ellos, aunque suene a lugar común, a dicho vulgar. Me molestaban los dichos vulgares, me molestaban los saberes populares. Pero sé que también en ellos hay algo que debo aprender, sé que en las palabras de mi familia, de mis amigos, de todas las personas hay algo que pensar, que aprender. Antes no quería saber nada de ello. Quería ser tan independiente, no saber nada del mundo –pero estoy aprendiendo que el mundo también tiene cosas que decirme, que no todo puedo comprenderlo yo solo. Y eso me gusta. Eso me impide volver a sentirme radicalmente solo, esa soledad en la que pensaba que no había manera de comunicarse, manera de decir, de hacer saber que uno tiene pedos. No. Lo estoy aprendiendo: esa soledad es autoimpuesta y puede prescindirse de ella. Nacemos y morimos solos, pero no tenemos que aprenderlo todo solos. La otra soledad es la que siempre he disfrutado, de la que disfruto hoy y la que sabré integrar a mi vida cuando al fin pueda integrarla –como lo he deseado desde que era un mocoso ansioso de vivir solo y ser independiente, soñando en su cama con poder dejar de ver a todos al menos una semana, con poder disfrutar de sí mismo al menos una semana.

Estoy viendo las categorías de mi blog y me siento tan diferente. “Este mundo es una mierda”? “Soy basura putrefacta”? “Memorias de mi lejana infancia”? “Yo encabronado”? “You fucking nihilista de mierda”? Las veo y me siento tan diferente, tan lejano a todo ello. No sé cuánto durará, o si será para siempre. Yo espero que sea para siempre.

Ya. Me gusta saber que existen. Que están ahí, aunque quizás mañana ya no. Me gusta saber que las personas no son perfectas y que tienen pedos y deficiencias como todos. Que no hay perfección en este mundo. Que todo eso es un nuevo juego que apenas hoy –quizá apenas hoy– estoy aprendiendo a jugar.

Sí. Aprender a jugar. Sin lastimar. Sin lastimar y sin ser lastimado. Hay maldad en el mundo, sí. Pero no todo lo es. El mundo es neutro, y apenas uno tiene que empezar a entrar en él con la mejor de las intenciones: “que te vaya bonito”. Con la mejor de las intenciones, con la mejor disposición. Eso se llama crecer. Eso se llama comprender, ser mejor. Ser bueno en lo mayor posible. Esa es la salida que estoy escogiendo y que no dejaré de ver mientras corra por aquí. O camine.

Junio 26, 2008 - 3 Responses

Güey, dos cosas: nunca borrachear con gente que ha leído mucho y está ansiosa por demostrártelo. Pta. Nunca ser (o no más) gente que está ansiosa por demostrarte que ha leído mucho. Sí. A veces pienso que preferiría ser un viejo sabio que sabe las verdades más básicas de la vida, que sabe distinguir un billete falso de uno real aunque no sepa resolver problemas de álgebra de la secundaria. A veces pienso eso pero sé que no lo soy, aunque no sé si algún día lo seré y ahora no me importa serlo.

Ahora no sé absolutamente lo que quiero ser. No absolutamente, no lo decido todavía. Pero sé que quiero cambiar cosas y que las cambiaré, por más que me tenga que morder los güevos para algunas. Lo sé y eso me hace feliz, porque siempre he cambiado lo que tengo que cambiar y eso me hace feliz. Siempre estoy de ida y de regreso de mí mismo y quizá necesite que alguien lo sepa, quizá necesite que alguien me cuente cómo le ha ido traducido en un consejo, pero nunca necesitaré una muleta. Eso lo sé y también me gusta.

Sí, otra vez el saber que estás en un proceso, a mitad de dos estaciones, en medio de la carretera, haciendo escala. Que caminas por el puro placer de caminar y no tienes dirección fija, pero sabes que cuando te hartes de caminar regresarás a casa. Y ahora lo sé de nuevo y no voy a permitirme ninguna otra parada. Que soy un proceso. Eso me gusta saberlo. Y me gusta saberlo que ya no necesito dejar a atrás todo, como siempre lo he hecho. Que no es necesario barrer con todo. Es una buena época. Sufrí, fui feliz. Aprendí y espero lo que viene. La cagué y me gusta saber que me entero de que la cagué, que no pasé intacto por todo. Comprendí algunas cosas; otras me confundieron y me gusta saber que me confundieron, porque me gustan esos puzzles existenciales cagadísimos, me gusta pensar que tengo tarea. Tengo la sensación de la analogía con el amanecer. Como que eso me causa una alegría rara, una alegría con melancolía.

Me gusta eso.

Escuchar nueva música, limpiar el cuarto, comprar nueva ropa. Son mamadas banales pero me gusta sentir que reflejan algo, aunque ello sea cagadísimo y parezca sacado de un libro de autosuperación. En realidad es algo de fetichismo mío que yo mismo acepto. Jaja. Bueno, lo de la música es muy importante. No quiero sacarte de mi cabeza, pero sí quiero no hundirme en el loop de ésta o aquélla escena, de éste o aquél sentimiento, de ésta o aquélla palabra. Es diferente. Tengo buenos recuerdos de muchas cosas, de las personas con las que he estado y quizá sigo estando y quizá siga estando. Pero no son un loop en mi cabeza, una y otra vez. El cajón de los recuerdos es bueno, cuando es un cajón que puedes abrir y cerrar a veces, con una sonrisa (de esas de alegría y melancolía), pero no para hundir tu cabeza ahí. Me gusta saber eso. Me gusta saberlo y quizá ya lo sabía, pero ahora me gusta saber que está en mi cabeza.

Y sabes que lo que tenga que permanecer permanecerá, que lo que tenga que irse se irá. Lo que esté tatuado en tu esencia se va a quedar, lo demás es un accidente que se desprende de ti como las células viejas de la piel. Eso está bien. Que lo que tenga que tomar otro camino se vaya, lo que tenga que permanecer lo haga. Me recuerdo así, pensando a punto de regresar a casa: uno no sabe los caminos que se abren ante ti. No lo imaginas. Lo que traes atrás es aprendizaje.

Y quizá todavía no lo comprendo todo, quizá nada. Tiene que pasar el tiempo, tienes que cambiar tu cabeza, tienes que poder verlo desde otro lugar. Me gusta pensar que comprenderé más en algún momento, y que lo que tenga que quedarse a oscuras y en silencio será otro pinche puzzle para algún otro día. Eso le da emoción a la vida, qué cagado. Qué cagado. Sólo me queda agradecer lo que tengo que agradecer, perdonar si es que hay algo que perdonar, aprender y ya. Ni si quiera sé si me arrepiento de algo. Quizá tenga que hacerlo en algún momento, ahora no lo sé. No actué perfectamente, pero nadie lo hace y no sé si puede hacerse. No actué siempre con el cerebro, pero sé que no actuaré siempre con el cerebro, aunque sé que la próxima lo haré mejor.

Y ya estuvo bueno. Tenía que decir todo esto, lo tenía en la cabeza y tenía que decir que me hace feliz el saber que lo tengo.

Junio 23, 2008 - One Response

Jajajaja. Dead, then gone away. Then: here. Jajaja.

Armin Van Buuren: A state of trance (El episodio 331: Top 20 del 2007). Soy fan, fucking fan.

Sí, como te dije. El mundo es una gran mentira. No sé quién seas, no sé quién soy, no sé qué debo hacer y no sé qué haré. Y estoy aquí y no sé si lo sé y a veces no quiero saberlo. Sí, sí. No quiero saberlo, pero lo sé y quizá quiero que lo sepas.

Y de ahí obtenemos Ilse DeLange - The Great Escape (Armin Van Buuren Remix) diciendo: “Eyes that never see / blind the deepest me … / words you can’t explain / silence louder than the doubt / lingers in the sound”.

Esa línea: “That’s how they found me the last time: Dead.”

Sí, a veces no quiero saberlo. No lo sabía hace una hora. No sé si lo sé en este momento, no sé si quiero saberlo en este momento. No sé quién soy, pero sé que tengo un desmadre pendejo y putrefacto y hermoso en mi cabeza (como muchas personas), y que prefiero estar en mi pendejita y hermosa isla desierta que ser como muchas personas. (Me gusta eso que acabo de escribir: que tengo un desmadre pendejo y putrefacto y hermoso en mi cabeza. Nunca lo había pensado, pero verlo escrito de repente me llena de alegría (La frase “me llena de alegría” es horrible, ya lo sé (pero no me importa mucho más allá de cuestiones estilísticas pendejas y hermosas)))))))))). Sí, claro que tengo miedo. Pero siempre he tenido miedo y aquí estoy y el mundo sigue siendo una mierda, pero aquí estoy. Y no voy a ser una mierda, de todos modos, y voy a actuar, de todos modos. Sí, a veces no tengo fuerzas. Pero esos momentos me pasan muy seguido y aquí estoy y sigo actuando de todos modos y quiero no ser una mierda. De verdad, quiero no ser una mierda, un mierda, el mierda, lo mierda. Quiero eso. Y creo que también actuar y dejar suceder lo que deba suceder. Sí, estaba harto. No sé si todavía. Sé que pronto, si no es que ya, dejaré de estar harto. Todavía no sé cómo ni por qué, pero al menos eso me hace feliz. No estaré harto mucho tiempo. Ya sé que no hay escape. Ya sé que quizá lea mis libros de metafísica feliz, mis libros de lógica feliz, Michael Ende (no-feliz) y Herbert Enderton y todo lo que quiero leer; pero ello no importa porque ello no es escape. No seré feliz por eso y no diré que soy feliz por leer a Plantinga, sino que o seré feliz al leer a Plantinga o estaré en el hoyo total y absoluto y absurdo. Y aunque esté en el hoyo más absurdo sé que disfrutaré eso y vendré y escribiré posts sobre eso, como siempre que estoy en el hoyo más absurdo y total y todo eso. Viviré, del carajo y en el hoyo como siempre, pero viviré y estaré leyendo a Plantinga y diciendo “pta, por fin tengo algo para mi tesis” y cuando me vaya a dormir me sentiré igual de radicalmente y asquerosamente y abismalmente solo que siempre, como toda mi vida. Pero viviré. Y recordaré, como recuerdo ahora, este pedazo de frase que está en ese papelito que dejé en ese cajón: “…nuestra más preciada soledad”. No lo comprendía entonces y creo que tampoco ahora, pero ahí hay algo. En la frase completa, que no recuerdo ahora.

Pero no importa. Son las 11 de la noche y tengo un trabajo por terminar y siento como si fueran las tres de la tarde. No sé qué debo hacer y no sé qué haré, pero tengo un desmadre pendejo y hermoso en la cabeza. Y el mundo es una mierda y yo todavía quiero no ser una mierda; y a veces no tengo fuerzas pero voy a actuar y dejar que lo que tenga que suceder suceda, pero aún así actuar. Y todavía no sé si lo sé y si quiero saberlo, pero pasará algún día. Estoy en el momento en que sólo importa lo que sucede en este mismo instante.

(”What you came for…”)

Junio 22, 2008 - One Response

Vuelvo a tener miedo de las personas. Como si nunca fueran lo que han sido ante mis ojos. Vuelvo a sentir como si las personas fueran una gran mentira. Como si la humanidad jugara el peor juego, uno que prefiero no jugar. Sí, otra vez eso. Pero ya no me deprime tanto. Ya sé que estoy adentro y que esas cosas se deciden. Ya sé que jugaré. Pero no quiero dejarme a mí mismo por ese juego. (Y esto, de nuevo. Nunca lastimar a nadie por aquél impulso).

Ah, memorias idiotas.

(”Those lonely hearbeats…”)

believers of the unpure.

Junio 19, 2008 - No Responses

a theory of compositionally dull scruples.

“you will learn to hate minimalism.” (some day)

now this is no overturning.

(axiomatics won’t do the job for this).

relevance is avant-garde. ambiguity as polyadic, full stop understanding. then the richer you get, the bigger the mourning and the brighter the shoes.

fuzziness is not something over and above laziness. laziness is something beyond stylistic comprehension motifs. and this and all that and everything.

conspiring monsters running towards dissolution.

two sitting. full blown skies. hands are gone away. mouths are retrieved to wording as non-existent objects popping back to life. thoughts, those in that head, ineffable. (my life for their transcript, i would say then. my life for it, i swear). open the eyes. reality, in its all-enduring, all-covering reality.

you are just a bunch of points. but points are just 0-dimensional bunches of nothing.

Junio 16, 2008 - 14 Responses

Disco perfecto para este momento de mi vida: Tarmvred, Subfusc. Cita: “triiiiit… trrrrrrit, tit tít, tiiiiit, tíiittt…. boommmm, rawhmm, bom… trrrrrrrít” (tomada del tercer track, intitulado “1424.34″). Cita del quinto track (”0918.00″ con vocales de Gertrud Polonyi): “Here you are in my head… [algo ininteligible] / Fear this is the end…” o quizá no dice eso, sino algo en sueco, pero busqué un rato la letra en internet y no encontré nada. No importa. (Blow up my fucking ears, you nordic asshole!!)

Libro perfecto para este momento: Michael Ende, El espejo en el espejo. Por fin esos pasajes rarísimos comienzan a tener sentido. Recuerdo como me movían y me fascinaban (ese límite de nuevo: lo terrible y fascinante), y sabía que tenían algo, pero no qué. Me acuerdo muchísimo del primer cuento, el único en que se mencionaba un nombre propio: Hor. Vive en un edificio grandísimo, laberíntico, a oscuras, sin finales. Habla en tercera persona:

Cuando no duerme, vaga de un lado a otro, pero no persigue ninguna meta. Es sencillamente un impulso, una necesidad que le divierte satisfacer. Sólo de vez en cuando llega a una pieza que cree reconocer, que le parece conocida, como si ya hubiese estado en ella en tiempos inmemoriales. Por otro lado, señales inconfundibles le permiten a menudo inferir que pasa por un lugar en el que ya estuvo una vez -una esquina mordisqueada, por ejemplo, o un montón de excrementos resecos-. Sin embargo, la pieza en sí le resulta a Hor tan extraña como las demás. Quizás las habitaciones se transforman durante la ausencia de Hor, crecen, se extienden o encogen. Quizás es el paso de Hor el que provoca estas transformaciones, pero a él no le gusta esa idea.

Me veo leyendo ese libro. Ayer volví a leer el cuento. No estoy seguro, pero creo que descubrí que ya había deseado ser Hor.

Que aparte de Hor alguien habite la casa, me parece imposible. Claro que no hay pruebas de ello debido a la inimaginable amplitud de la construcción. Es tan poco imposible como probable.
Muchas habitaciones tienen ventanas, pero éstas sólo se abren a otras piezas, generalmente más amplias. Aunque la experiencia no le ha enseñado hasta ahora nada diferente, a veces Hor imagina que llega a una última pared extrema cuyas ventanas ofrecen una vista de algo completamente distinto. Hor no puede decir lo que podría ser, pero a veces se entrega a largas reflexiones sobre ello. Sería falso afirmar que anhela esa vista -es sólo una especie de juego, un inventar intencionado de diversas posibilidades-. En sus sueños, sin embargo, Hor ha disfrutado a veces de tales vistas, aunque al despertar no recordara nada digno de mención. Sólo sabe que era así y que solía despertarse anegado en lágrimas. Pero Hor le da poca importancia, lo menciona porque es extraño…

“Lo menciona porque es extraño”. No entiendo bien. Estás frente alguien y te dice: “No importa. Lo menciono porque es extraño”. Luego se lee:

Me he expresado mal. Hor no sueña nada, y no tiene recuerdos propios. Y sin embargo, toda su existencia está llena de los horrores y goces de experiencias que asaltan su espíritu a la manera del recuerdo súbito.
Claro que no siempre. A veces su espíritu permanece mucho tiempo como una superficie de agua inmóvil, pero en otros momentos estas experiencias le asaltan por todos los lados, le acosan, le golpean como rayos y entonces corre por los pasillos vacíos, se tambalea, hasta que cae agotado al suelo y se queda tumbado y vomita. Pues ante esto Hor se halla indefenso.
A la manera del recuerdo súbito. ¿Lo dije así?

El argumento al que le estoy tirando caca de Vaninvaguen (casi así se pronuncia van Inwagen) es algo como lo que sigue. Defines determinismo:

Determinismo
(i) Para todo instante del tiempo, hay una proposición que expresa el estado del mundo en ese instante;
(ii) Si p y q son cualesquiera proposiciones que expresan el estado del mundo en algunos instantes, entonces la conjunción de p con las leyes de la naturaleza implica q.

(Claro que lo del “estado del mundo en un instante” es incoherente, dada la teoría de la relatividad general, pero según Van Inwagen eso se puede arreglar mecánicamente moviendo cosas en la definición, que la haría más complicada… pero ps equis, según yo).
Como ya definiste determinismo en términos de proposiciones, mejor defines libertad también en términos de proposiciones:

Libertad de la voluntad
s es libre al ejercer la acción a sii s puede volver falsa a la proposición de que: ‘s no ejerce la acción a’.

Y luego la noción básica involucrada:

Volver a una proposición falsa
s puede volver a p falsa sii está dentro del poder de s el arreglar o modificar los objetos concretos que constituyen su entorno de tal manera que: no es posible, en el sentido lógico amplio, que arregle o modifique esos objetos de esa manera y que el pasado haya sido exactamente como de hecho fue, y p sea verdadera.

Y yastás. Lo siguiente son las constantes usadas en un argumento formal, que es el primero de tres que tiene Van Inwagen para sostener que, si el mundo es determinista, no tenemos libertad; y que si tenemos libertad el mundo no es determinista (y todo eso a priori, chavos!):

  • J denota a un juez que, con sólo levantar su mano en un cierto momento, puede prevenir la sentencia de muerte de un cierto criminal.
  • T denota el momento en que J puede levantar su mano para prevenir la sentencia, pero no lo hace, lo cual resulta en la condena mortal del criminal.
  • P0 denota a la proposición que expresa el estado del mundo en algún momento antes del nacimiento de J.
  • P denota a la proposición que denota el estado del mundo en T.
  • L denota a la conjunción de todas las leyes de la naturaleza.
  • El argumento formal es el siguiente. La proposición (7) se sigue de las proposiciones (1)-(6).

  • (1) Si el determinismo es verdadero, entonces la conjunción de P0 y L implica P.
    (2) No es posible que J haya levantado su mano en T y P sea verdadero.
    (3) Si (2) es verdadera, entonces si J pudo haber levantado su mano en T, J pudo haber vuelto a P falsa.
    (4) Si J pudo haber vuelto a P falsa, y si la conjunción de P0 y L implica P, entonces J pudo haber vuelto a la conjunción de P0 y L falsa.
    (5) Si J pudo haber vuelto la conjunción de P0 y L falsa, entonces J pudo haber vuelto a L falsa.
    (6) J no pudo haber vuelto a L falsa.
    (7) Si el determinismo es verdadero, J no pudo haber levantado su mano en T.
  • Está cabrón don Pete Vany. Soy fan.

    Por cierto que aquí hay libros de Ende en formato Word: LINK.

    Junio 14, 2008 - 3 Responses

    Intento terminar un trabajo final. Siento mis músculos flojos y adoloridos. Mi cabeza pasa de una cosa a otra, no puedo pensar en absolutamente nada. Estoy en ese estado en que miras el mundo, y todo te parece en algún sentido maligno y oscuro y no quieres seguir con ello. A veces me gustaría acabar con absolutamente todo. Me imagino convertido en un borracho callejero y pienso en esa gente a la que le es tan difícil soportar el mundo, pero a la que también le es tan difícil acabar con eso de una buena vez. Pienso: como si Cioran fuera la representación burguesa y bien calculada de esos vagos. Mi mente pasa a otra cosa. Tengo una palabra en la mente: “desgarrador” y una imagen (esa cara que aúlla de The Wall), pero nada a qué referirlas. No es que tenga algo que describir con esa palabra, o que esa imagen represente algo ahora. Las tengo en la mente. Quiero dormir mucho tiempo. Quiero estar tirado sobre el pasto viendo el cielo mucho tiempo. Meses. No, no comprendo nada. Ahora todo es como una vorágine de eventos. No sé qué sucede. Me siento mal. Nadie dijo que sería fácil. Y no quiero nada fácil. Y ahora sólo quiero acabar mi trabajo, pero no puedo. Estoy harto. Estoy muy harto. La realidad. Momentos en que hay tantas opciones, pero ninguna de ellas me gusta. Pasará, me digo. Pasará. Y mientras tanto, nada. La tristeza más profunda. El sentimiento de no poder actuar. El olor de tu cuello. Infinitas dudas. Quiero estar tirado en cualquier lugar. Tengo una contradicción en la cabeza: quiero que pasen los días, rapidísimo. También quiero quedarme atrapado en este segundo eternamente. El mundo es oscuro porque pasa sin importar qué opinas tú de ello. Quiero decir: el universo es tan neutro, tan sin importancia, tan exacto, tan determinado, tan sin problemas. Tu puedes estar aquí o en la otra punta de la galaxia y seguir sientiéndote igual de mierda. Me molesta lo neutro. Tomo posición, soy pasional, me voy a los extremos, me intereso profundamente. El universo no, la materia es inerme. No se emociona con las pendejas canciones de Moenia y Shakira, como yo. La materia no tiene las pendejas ganas en este momento de que le estalle la cabeza de una vez. Estoy harto. De mí, de todo, de lo neutro. De lo neutro.

    Post raro con contenido vitamínico extra, donde se hace la demostración, tan buscada, de la existencia de una ecuación polinomial diofántica de quinto grado cuyas soluciones involucran cuaterniones, para así tener una contradicción en los términos y derribar toda la aritmética primitiva recursiva. O no.

    Junio 10, 2008 - 8 Responses

    Tracy Chapman, de nuevo (Open arms): “You come home, you’ve had a hard day. Every door your tried to open was closing in your face. I’m right here, I’ll be right here. I’ll embrace you. I’ll be open with my heart, I’ll let you in. I’ll be open with my thoughts. I’ll be your best friend… If time is what you need, baby I’ll stop clocks. If you’re looking for something, maybe I’ve got what you want. If there’s one thing to remember, don’t forget that these are open arms…”
    Wow. Ese sentimiento. A veces creo que es de lo mejor que puedes encontrar: un día, simplemente sabes que sientes eso. No sé. Quizá es la persona por sí misma la que te lo provoca. Quizá simplemente a todos les llega su día, y tú un día te levantas sintiendo eso. Quizá tú mismo lo provocas. No sé qué sea. Ni siquiera es como si fuera placentero. Bueno, yo no creo eso. Más bien es como saber que tienes algo chido en la cabeza. No sé. A mí me pasa que me siento del carajo al saber que tengo algo no-chido en la cabeza: como eso de que a veces tengas que joder a la gente para vivir en el sistema social en el que vivimos. Eso me caga. Y saber que sientes cosas como esa, como “Open arms”, pta. Sabes que la humanidad no está perdida. Que por lo menos hay casos, quizá demasiado locales pero aún así existentes, en que no quieres joder al otro y no sólo eso: quieres dar. Wow. Disposición, apertura, algo rarísimo. Por eso trato de no me preguntarme por qué podría llegar. Creo que lo horrible es sentirlo yéndose. Como cuando pierdes el avión o el tren o el autobús (el pesero o el metro o el taxi no hay pedo… jajaja). Supongo.

    En noticias más mundanas: gané el segundo lugar de la olimpiada de nerds (bueno, de UNA olimpiada de nerds…). Pta. Fue horrible. No nos dieron t-shirts como el año pasado, ni premios en efectivo (sí assholes, iba por el dinero… por qué más? por competir contra mí mismo y ascender en la cadena de Manú? por probar mis habilidades mentales? porque a las chicas les parece sexy que seas un nerd de la lógica y uses lentes y no sepas jugar fútbol? para conocer la FES Acatlán? para ver hasta dónde podía llegar? JA! pequeñ@s ilus@s del precapitalismo… explotación! sangre y pus! la lógica por el interés!! y pedos así…), ni cristalito conmemorativo, ni librote de centro de mesa con fototas, y el “almuerzo” fue un chaquísima sandwich o torta como con dos kilos de sal, naranjita y delvallecito. Pta. En la premiación me comí mi segundo sandwhichtorta, de puros nervios y porque no se puede fumar en el auditorio de la FES Acatlán (BUUUUH para la FES Acatlán por eso… y a San Juanacatlán, santo patrono de la susodicha… JAJAJAJAJA). Creo que ahora ya no tengo hígado ni papilas gustativas. Ja. El punto es que, pta. Segundo lugar! Soy un mamón de mierda, pero quería el primero. El primero lo sacó un vato, también de mi fac, con jeta de mamonsísimo horrible (yo también soy mamonsísimo pero… eh… te caigo bien!!). Recuerdo que me pidió un cigarro y le dije que ya no traía pero que podía “chingarle dese”. Y luego pta, cuando anuncian el primer lugar se para. Pta. Bueno. Luego me anuncian y pasas a saludar a los respetables y a recoger tu paquete de libros viejos. Y uno más nuevo pero que ya tenía. Jajaja. Chale. No hay ni edecanes para sacarte la foto (eso de sacarte fotos con las edecanes se me hace super chaquísima, jajaja), pero piensas en hacer alguna pendejada para pasar a la historia como el güey que hizo una pendejada. Por ejemplo, actúas falsérrimamente una tropezada con un cable y tiras el mantel y cosas así… Mejor me hubiera quedado en mi casa a pensar en la abnormal psychology y su relación con la teoría de los taquiones de Richard Feynman. Diría: “Feynman era súper anormal, güey. Por eso pensaba eso”. En cambio, me tienes haciendo desempate con un amigo con el que el año pasado también empaté, pero en quinto. Y pta. Súper estrés, para que al final resulte que Darth Vader es el papá de Luke Trotacielos, que Felipe Calderón es presidente, y que existen las paradojas de la implicación material y la implicación estricta y las lógicas relevantistas son paraconsistentes y que los tratados sobre los condicionales SON MAS ABURRIDOS QUE EL PINCHE DIPUTADO QUE FUE A HABLAR Y QUE DIJO QUE QUÉ BUENO QUE “ESTÉN HACIENDO… COSAS… CIENTÍFICAS Y NO… OTRAS… COSAS” y yo pensé en gritar “pta, estoy puestísimo cabrón” pero ya era demasiado para una noche. Aunque eran como las 2 de la tarde.
    Pta. Crónicas nerds. (Como las crónicas marcianas de… Trino, creo! no Bradbury, Trino…)

    Y ps ya. Tengo un argumento para probar que van Inwagen no tiene razones suficentes para sostener la incompatibilidad entre el determinismo y la libre voluntad. Pero who cares acerca de esas cosas. Lo único que yo quiero saber es esto: ¿por qué la aceptación de las proposiciones hacceitísticas y el rechazo de la teoría de las contrapartes en la lógica modal cuantificada, puede darnos un… prfff… La vida es dura. El mundo es un lugar extraño.